6 · El Micalet

Hoy he podido detenerme a observar la Plaza de la Virgen con toda tranquilidad. Es uno de los lugares más emblemáticos de Valencia. Desde la fuente del Turia, que consta de una figura masculina que representa alegóricamente al río, uno aprecia tres de los edificios más importantes de la ciudad: la Catedral de Santa María, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y el Palau de la Generalitat, y todo ello desde esa plaza que está acostumbrada a vivir acontecimientos históricos de altura, pues en su momento, ya constituyó el antiguo foro romano.

La visita por el centro de Valencia me ha llevado también a subir hasta lo alto del Micalet, que pocas veces se oirá darle un nombre tan familiar a un monumento con tantas connotaciones históricas y religiosas. He averiguado que el nombre del edificio procede de la gran campana encargada de dar las horas, que fue bautizada el día de San Miguel. La Torre del Micalet, que comenzó a construirse en 1381 de la mano de Andreu Julià, tiene una altura de 53 metros hasta su terraza.

Desde allí se divisan, con una perspectiva magnífica, otros monumentos que caracterizan a la ciudad de Valencia como son la torre de Santa Catalina o las tradicionales horchaterías que rodean la Plaza de la Reina. También los edificios más modernos que forman el conjunto de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias y, aunque mi miopía me lo ha impedido, muchos me han asegurado que hasta allí también se asoma un trocito de Mediterráneo.



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